19 de agosto de 2010

Nací y Crecí en el barrio, soy una mina de barrio

Vivo desde que tengo uso de razón, o por lo menos desde que yo recuerdo en El Palomar, dicen que los primeros 6 meses de vida viví en Haedo, pero sinceramente no lo recuerdo.
Volviendo a mi barrio no es exactamente la vecindad del chavo pero tiene lo suyo... eso que tanto quiero y extraño cuando estoy lejos. No es un barrio de gente "alta" por su capital, es un barrio de gente alta por su calidad de gente. Me dirán, pero Karu, si vivís a cinco cuadras de la Gardel, una de la villas mas grosas del país, y ahí yo te respondería: Estoy hablando de mi barrio, no del barrio Carlos Gardel, que es un barrio dentro de El Palomar.
Yo hablo de mis vecinos, esos que habitan y siempre estuvieron cerca mío. No los elegí, muchos ya estaban cuando nosotros llegamos, pero que linda suerte, o mejor dicho causa, fue encontrarlos.
Por lo general pelearse con los vecinos es una costumbre bien rankeada en todos los barrios, pero no en el mío, o no ahora. En mi infancia el centro de la peleas se creaba los sábados por la tarde cuando “ la chancha colorada” así le decían y nunca supe su verdadero nombre, pero su apodo derivaba de su aspecto y carácter. Realmente esta señora se peleaba con ABSOLUTAMENTE TODO EL BARRIO, y le gustaba (porque realmente eso descubrí con el paso del tiempo) armar quilombo y pleito entre los vecinos.. eran todos contra ella, y de hecho, se sabia que por la tarde de los sábados la Chancha saldría a provocar, así que era una tarea esperada. Jaja, que risa me trae recordarlo. Pobre Chancha. Se cuenta en el barrio que se gano la lotería y se fue del barrio, a uno con más estilo, a Devoto. El hijo vendió la casa, y hoy los nuevos vecinos, cero peleadores pero no por demás comunicativos (quizás porque son nuevos y no entraron en confianza) son los vecinos de mi hermana. Si, es que mi hermana se caso y se quedo en el barrio como tantos otros, Fabiana, Mariela, Laura, Darío, Soledad y hasta Silvana que no consiguió casa en la misma cuadra y tuvo que comprar pero a un par de cuadras. Es que el barrio tiene algo, que se yo… el kiosco de Miriam, que cambia de lugar, unos metros mas acá unos metros mas allá, pero siempre en el barrio. La carnicería de Marcelo, la verdulería de Luis, la panadería familiar… uhh, sin duda nada, nada como el barrio, una casa gigante de muchos ambientes, que nada tiene que ver con los edificios. Sé de gente que comparte un edificio y no sabe ni quien vive en el departamento de al lado, gente que ni se saluda en el ascensor, eso en el barrio no paso, en la calle nos saludamos todos. Cuando necesitamos azucar, alguna papa, o lo que sea, estan los vecinos, no importa la hora, ellos siempre tienen abierto. Por eso, llamame caprichosa o rebelde pero de elegir, YO TAMBIEN ME QUEDO EN EL BARRIO

7 comentarios:

Aleka dijo...

vivo en devoto, y creo que es otro barrio como cualquiera, tranquilo, vecinero...
lo malo es que ahora tenemos a la Chancha Colorada...
muy buena nota Karu.

Karu dijo...

Naaaaaa, Ale, vivis a una cuadra de la plaza de Devoto, es un quilombete de gente... no, no, por ahi, esta bueno, y eso no lo discuto, pero Aguante Palomar.. jaja, o mejor mis vecinos!

Ariel dijo...

Este me gustó. Tiene más brillo que el anterior.
Y la verdad es que no se lo que es ser de un barrio. hasta ahora me habré mudado como 10 veces en mi corta vida.

La sonrisa de Hiperión dijo...

Encantador blog el tuyo, un placer haberme pasado por tu espacio.

Saludos y un abrazo.

Abuela Ciber dijo...

Ese sabor compechano de los barrios, aunque con el modernismo algo se ha ido perdiendo, una lástima!!!

Que tengas un hermoso fin de semana!!!

Cariños

Lau dijo...

aiiiiiii!!! me emocioné!!! me sentí tan identificada karu!!!! nuestra amistad "heredada"...nuestras tardes después del colegio....sentarnos en el antiguo jardín de tu casa a "chusmear" a los chicos mientras jugaban a la pelota en la misma cuadra...cuántos años...cuántos recuerdos...y seguimos siendo vecinas, cada una desde su "cuadra original"...simplemente pibas de barrio!!! Te quiero mucho!!!!! un beso enorme!

rapsodia en palabras dijo...

Esta entrada es vieja, lo sé, y quizás te sorprenda recibir un comentario ahora, mas de 2 años después, es que entre en tu blog, y aquí me ves, leyendo, dada la casualidad de que esta nota me llamo poderosamente la atención.

No viví en los 100 barrios porteños, pero si por unos cuantos de zona oeste. Hasta los 19 en Caseros, y luego, durante 4 años en Palomar, hasta que me mude a Devoto, jajaja.

Quizás fuimos vecinas, o quizás no, pero seguramente recorrimos las mismas calles, y hasta quizás, fuimos a bailar a los mismos boliches.

El barrio tiene ese no se que, cuando uno regresa, por la causa que sea, lo envuelve el aroma de alguna mañana añeja... para mí, Caseros, es mi barrio, seguramente porque pase mi niñez y adolescencia, y al igual que vos, recuerdo a esos personajes inolvidables.

No digo más, hay muchas cosas para contar al respecto y podría estar todo el día, y no es cuestión...

Un beso.