23 de enero de 2013

Del otro lado del río...


A mi me gusta Montevideo... desde hace tiempo me gustaba simplemente porque el GRAN Benedetti (Poeta e escritor Uruguayo) era de ahí… ahora me gusta porque lo conozco, lo vivo, lo siento… y tengo una gran amiga ahí que me hace quererlo más…
 
En Montevideo respiro un aire diferente, la conozco a mi amiga y ella dirá: "un aire de mierda", suele decir que Uruguay es una isla atrasada en el tiempo, yo en cambio pienso que se respira un aire diferente o al menos a mi me pasa eso.. estoy tranquila, sin la “sensación de inseguridad” porteña. Me desestreso en Montevideo. Es como que siempre que voy, por dos o tres días, me tomo vacaciones del caos de la capital Argento en la relajada capital Uruguaya.

Recuerdo que una vez que fui, octubre de 2010 teníamos intensión de pasar un día en Punta del Este… contratamos una excursión y el guía nos dice bueno, estamos muy lejos así que haremos unas paradas intermedias, realmente es muy lejos, así que lo hacemos para que no se cansen o no se acalambren…. En menos de una hora y media estábamos parando en Piriapolis y en una hora y algo, llegando a punta… Me pregunto ¿este hombre no tiene idea lo que es ir a Córdoba (11Hs) en micro, no? ni hablar lo que es ir de Bs As a Misiones (13Hs) o a Bariloche en Micro (23Hs) Así que verán todo es relativo, las distancias son relativas…  lo que para alguien de Montevideo es re lejos, para un Argentino es bastante cerca!

Desde chiquita siempre tome mate, el mate siempre fue un compañero y una tradición en casa, de hecho los argentinos solemos invitarnos a tomar unos verdes, o salir a algún parque a tomar mate… lo hacemos como un sinónimo de compartir, de pasar el tiempo en compañía, aunq si estamos solos el mate muchas veces nos hace compañía. Bueno, yo pensé, erróneamente, que los argentinos éramos los capos del mate, y no… en Montevideo 9 de cada 10 personas que caminan por la calle lo hacen con el termo bajo el brazo, yo creo que la ropa en Montevideo debe venir preparada para llevar el mate ahí….

No entiendo porque los Uruguayos no nos quieren mucho cuando nosotros los amamos… veraneamos en su tierra, la visitamos una y otra vez y volvemos y somos reincidentes. Sé que a ambos, Argentinos y Uruguayos, nos fanatiza el Futbol, sé que los argentinos no podemos perder a nada, pero sin duda alguna, que a cualquier argentino que le preguntes después de Argentina hinchara por Uru entre todos los países de America que queden, porque nos caen bien, porque a lo lejos nos parecemos…
 
Montevideo también da al mismo Río que Buenos Aires, el Río de la Plata… el tema es que en Buenos Aires el Río parece un riacho sucio que hace el paisaje horrible con tanta basura, botellas, papeles, bolsas, etc; en cambio en Montevideo cuidan su parte y lo hacen hermosamente llamativo, con esa rambla larga y concurrida.
En definitiva, YO AMO CRUZAR EL CHARCO, y pronto, los primeros días de febrero lo vuelvo a cruzar… si, VOY A RELAJAR A URUGUAY.

11 de enero de 2013

es sólo una cuestión de ACTITUD

Como en cada entrada quiero agradecer a los que día a día preguntan o escriben diciendo… ¿Qué pasa que no actualizas el blog? ¿Lo cerraste? ¿No hay Mejor lo Digo en 2013? ¿Te quedaste con la resaca de fin de año? Ja ja ja… es cierto que algunas preguntas son muy originales en cuanto a xq no escribo, pero la respuesta es mucho más sencilla, a veces el ajetreo de la vida no nos deja hacer una pausa para decir/expresar lo que sentimos en palabras… pero como bien dije, eso solo pasa a veces… y acá estoy, escribiendo….
Como siempre que lo hago, existe un hecho o estimulación que deriva en lo que escribo.

Ayer hablaba con una amiga de un vestido blanco que tiene, realmente le queda muy bien, yo le exprese que de ponérmelo yo parecería una heladera… pero a ella le queda muy bonito…. Mi amiga contesto: “no se que tiene ese vestido que gusta….” Y ahí reflexione... no es tan solo el vestido si no la actitud de quien lo lleva.

Otro caso, MUY distinto al primero. Hace ya un largo tiempo, fui a un casamiento y una chica, quizás no muy agraciada en cuerpo, tenia puesto un vestido amarillo fuerte, chillón que… mama mía, YO JAMAS HUBIERA USADO… en cambio, ahí estaba ella, sin que nada le importará usándolo con toda la actitud del mundo.
Creo que es eso lo que le hace falta al mundo ACTITUD! Y no hablo al vestirse, sino actitud al levantarse, al caminar, actitud para cumplir sueños, lograr metas, amar, soñar trabajar y hacer las cosas de cada día.

A mí por ejemplo no me sale bien cantar. Me van horribles las cuentas. No puedo llegar temprano a ningún lugar. No se esperar. No soy prolija para pintar. No se elegir regalos. Estoy unos kilos arriba de mi peso. Odio usar vestidos, no me favorecen. Me molestan los zapatos de taco.
Y sin embargo: canto como si cantara bien. Soy la primera en sacar la calculadora para sumar cuando hay que dividir costos. Trato siempre de ser puntual. Me obligo a esperar. Pinto y le pongo onda. Trato de cuidarme en las comidas y no tomar tanta Coca Cola o tomar Light. Amo hacer regalos. Y si tengo que ir a una fiesta me calzo un vestido, unos buenos tacos y le pongo eso ACTITUD.
A veces la actitud le gana a la aptitud, ya que la aptitud hay que saber llevarla si no, no sirve de mucho. Seamos vivos, entusiastas, aprendamos a llevarnos. Seamos leales con nosotros y con los otros. Que en nuestros ojos, el otro, pueda ver el brillo de la transparencia y la actitud que le ponemos a lo bueno y a lo malo que traemos con nosotros, después de todo creo que es la ACTITUD LO QUE NOS DIFERENCIA.
Si no te lo crees, no te conoces, no te diferencias, no destacas...

El gran Antoine de Saint Exupery, autor de mi tan querido Principito escribió: “el sentido de las cosas no esta en las cosas mismas, si no, en nuestra actitud hacia ellas”

Como canta Fito, yo creo que es solo una cuestión de actitud, vos, ¿qué pensás?

14 de diciembre de 2012

Resaca


Fin de año tiene esas cosas, uno se junta a despedir “algo” y con cualquier excusa, se reúne con amigos. Eso suele dar pie a brindar ilimitadas veces y he aquí el famoso alcohol presente en cualquiera de sus estados: cerveza, vino espumante, Fernet con coca, uno brinda, brinda y brinda sin recordar que a la mañana siguiente hay que levantarse y laburar como cualquier otro día… come, ríe, se encuentra, habla y sí, BRINDA!
Cuando uno emprende la vuelta a casa, después de varios intentos fallidos de irse temprano… porque viste que cuando uno se junta un día de semana dice “ ok, voy pero vuelvo temprano que al otro día trabajo” bueno esta claro que eso no se cumple y por el contrario cuando uno dice, “bueno me voy yendo…” aparece una buena conversación, una charla, un juego, un brindis y hace que el “ahora me voy” se retrace, se posponga y que se cumpla muuuuucho después de lo que se tenía planeado.

Llegas a tu casa. Te acostas, con ese que se yo viste que tiene el haber disfrutado otra noche, el haberla pasado lindo, el haber sonreído sin importar que en la mañana un martilleo cerebral nos recordara la noche de anoche… Creo que la vida esta para que no solo aprendemos y si no para que DISFRUTEMOS y creo que ahí debemos poner énfasis, en esos lindos momentos que nos llenan de vida!

Antes de dormir uno se intenta concientizar que le quedan pocas horas y debe levantarse en un rato. Vagamente le da lugar a la razón que dice: ya no estas para esas cosas… y el otro yo pareciera preguntar ¿para que cosas? ¿Hay edad para divertirse hasta altas horas? Se que de más joven podía aguantar muuuuucho más sin dormir, o dormir muy pocas horas, pero que más da, estoy en el baile… ¿bailamos?

Me abrazo a la almohada, como cada noche, cierro mis ojos y comienzo a disfrutar de esas pocas pero intensas horas de descanso… y ahí cuando te encontras en el quinto sueño escuchas esa voz que cada mañana te dice que “es la hora”, la hora de un nuevo día y despertas…. no como siempre, quizás con la boca seca, con ese martilleo cerebral, con esa voz de ultratumba y el cuerpo algo cansado por haber llegado de madrugada, pero díganme ¿Quién me quita lo bailado?
Quien te quita ese momento con amigos, esas horas compartidas llenas de risas y anécdotas, esa complicidad, esa camaradería… Yo voto por un que se repita cada vez que queramos repetirlo y como hace años voy a seguir alabando que pongámonos “excusas” creativas para juntarnos y seguir festejando! Vos?


30 de noviembre de 2012

Un mal día


A veces a las malas noches le suceden malos días…. Hoy reflexione en eso… y me puse a ver, sin quererlo, la reacción de la gente.
Para la mayoria, cuando haces algo que no estas acostumbrado a hacer entonces, tenés un mal día…
Me explayare un poco más: suelo hablar mucho, reír mucho... y ayudar (cuando puedo) mucho…me gusta, me sale… quizás lo aprendí y lo practico. Tuve una mala noche, un mal entendido con alguien que adoro hizo que no pudiera dormir bien… he aquí la importancia de irse a dormir sin tener nada malo con nadie... eso sana, libera y da paz... pero, si hiciste lo posible y aún así no logras conseguir el objetivo, es posible q no duermas/descanses bien…
Y entonces, llega la mañana, te levantas, te miras al espejo, te vez patética por no haber dormido, te das animo, hoy es viernes comienza el fin de semana, y eso tendría que estar bueno mas si sabes que te vas a unas mini vacaciones con una amiga… aun así, hay que pasar el día que comenzó con una mala noche…
Entonces te vestís, y el primer enfrentamiento es con tus seres queridos con quien duermen contigo en la misma casa: ¿Qué te pasa? Que tenés? Te sentís mal? No simplemente tuve mala noche….
Llegas al trabajo, y un empleado de la fabrica te tira un, “que carita” traemos hoy… No contesto, creo q no sumaria hacerlo…
Entro a facebook, respondo un mensaje y automáticamente mi amigo me dice “ que día tenememos, mejor te dejo!!” ok dejame… que pretendía que le contestara???
Al rato me saluda una personita que conocí hace poco, pero son esas personas que se hacen querer en poco tiempo… y me dice: cuanta seriedad, estas ocupada? (si sería una posibilidad estarlo… pero no muy normal, xq normalmente, aun estando ocupada, contesto siempre) o no me queres mas? A lo que pienso, es posible dejar de querer de un día para el otro, no de ninguna manera es posible eso, me respondo y le respondo. Y me dice “tas con un mal dia, nah no no, no te jodo” ahí va otra vez la misma reacción... alejarse de la persona que tiene un mal día… a veces es exceso de respeto, no meterse para no empeorar más las cosas, otras veces es desinterés o falta de sensibilidad... pero ¿Cuál es la reacción correcta? Mmmm, no, no lo se, no tengo esa respuesta. La tenés vos?
Se que mi reacción es intentar cambiar ese mal día de la persona que lo tiene, suelo preguntarle si quiere hablar, o si le paso algo, y después intento hacer algún chiste que lo haga reír.. creo fielmente algo que leí en algún momento… la sonrisa es una curva que lo endereza todo.
De hecho y para ser honesta, mientras escribo ya no se donde quedo mi mal humor, quizás me fluya durante el día o quizás se haya decidido a abandonarme, pero me sirvió de reflexión... vos, ¿como reaccionas cuando alguien tiene un mal día?