21 de octubre de 2011

SENTIR

Según la definición encontrada en el diccionario, un sentimiento es un estado del ánimo que se produce por causas que lo impresionan. Estas causas pueden ser alegres y felices, o dolorosas y tristes. El sentimiento surge como resultado de una emoción que permite que el sujeto sea conciente de su estado anímico.
Y si, los sentimientos tienen algo de grandioso y debe ser porque en muchos casos no responden a una lógica… es como un interruptor que se prende dentro nuestro sin entender exactamente porque o que nos llevo a que se “despierte” ese sentimiento.
No me preocupa demasiado el porque si no el que hago con ese sentimiento... Sé que quiero sentir intensamente entonces trato de disfrutar cuando algún sentimiento alegre se despierta dentro mio... y de pasar el momento cuando ese sentimiento no es del todo grato. Pero más allá de eso… es sentir que entrego el corazón en cada sentimiento, que salgo con los tapones de punta mas allá de cómo termine el partido después…
Creo que expresar nuestros sentimientos nos libera y a veces soltar ese sentimiento guardado es lo que necesitamos… podemos gritar, hablar o simplemente escribir, la cosa es dejarlos salir, no atarlos o encarcelarlos por temor, vergüenza, miedo o vaya uno a saber que… Yo tenía una maestra en séptimo grado (Isabel) que solía decirle a una compañera, muy sensible, que el llanto tiene efectos físicos muy beneficiosos, con el tiempo entendí porque lo decía… como diría Moria, si queres llorar, llora.  Si necesitas gritar, hacelo con todas las ganas. Si estas feliz, vivilo y disfrutalo…
Nadie puede impedirte que expreses lo que sentís, y creo que tampoco uno mismo debería reprimirse de demostrarlo, ojo no estoy diciendo con esto que yo la tenga re clara, sé q a veces se vuelve difícil… pero a lo que voy es que creo que no esta bueno reprimirse
Puf.. nada es casual y hoy hable con alguien que me hizo hacer un stop y reflexionar sobre esto que escribo. Puede que mi cabeza sea un lavarropas centrifugando las 24 horas del día y que esto sea muy volado pero ¿vos que pensas de expresar lo que sentimos?

Después de todo bien dice el dicho, el que no arriesga, no gana. Si encontramos todo el camino liso y llano, sin ninguna piedrita que nos haga parar a reflexionar en tal o cual aspecto, no aprendemos nada... yo creo q lo mejor es abrirse, sacarlo para fuera, soltarlo y como dirían los Los Beatles LET IT BE

 

5 de octubre de 2011

Un lindo regreso a casa...

El lunes pasado salía de mi examen de fotografía, no había estudiado mucho, nada para ser sincera. Salí con algunos de mis compañeros, nos descargamos un poco, pero a la hora de tomarme el colectivo para volver a casa me puse a pensar. No sé si te pasa a vos, pero el minuto posterior a la entrega de un examen (en el que uno se queda solo)  es en el que se hace un raconto de lo que hizo, lo que puso, lo que no puso, y se da cuenta de cuanto y como guitarreo, por lo cual, uno suele escaparse del mundo y pensar solo en recordar que contesto en tal o cual pregunta, como tratando de tranquilizarse y decirse: bueno no estuvo tan mal…
La cosa es que cuando me tome el colectivo, me aísle de mundo, miraba por la ventana pero en verdad estaba repasando las preguntas y mis respuestas, hasta que fui interrumpida por un señor mayor que me preguntaba si conocía el recorrido del colectivo… Salí por un rato de mi mundo de preguntas y respuestas, le conteste y volví a mirar por la ventana intentando “recordar” que había puesto, o como había guitarreado al definir algo tan sencillo como el obturador, cuando nuevamente..: - Discúlpame  ¿este colectivo entonces pasa por Nazca y Jonte?. Otra vez me obligue a salir de mis pensamientos y contestarle. Hacia demasiadas preguntas, no entendía que corno quería... con mi mayor sonrisa, intente contestar y volver nuevamente a mi mundo cuando  recibo otro comentario… ¿Qué le pasa a este Señor pensé, no se da cuenta que justo en este momento no tengo ganas de hablar, ni de escuchar? Gire nuevamente para ver que quería en esta oportunidad, y me muestra el celular (aparato que confiesa no entender mucho) con un mensaje que le había llegado, el mensaje decía: FELIZ CUMPLEAÑOS!
Claramente, le desee feliz cumpleaños y me dispuse a abandonar mis pensamientos para ponerme a charlar con este “extraño” , porq esa ultima interrupción me había causado un especial sentimiento… este hombre necesitaba hablar, estaba solo festejando su cumpleaños numero 78, viajando hacia la casa de una familiar lejana que se había acordado que era su cumpleaños y lo invito. Me contó que hace años había quedado viudo, que su único hijo no estaba viviendo en el país y que ya quedaban pocos amigos con vida. Me contó también, como y cuanto había cambiado la zona por la que viajábamos, que el solía visitar con su esposa a unos amigos por ahí y que solían comprar en una vieja panadera la mejor pasta frola que comió en su vida, obviamente la panadería ya no estaba.
Seguimos hablando hasta que le toco bajarse, me saludo y antes de pararse me dijo: Gracias por la charla, no suelo hablar con mucha gente durante el día, suelo estar la mayoría del tiempo solo, así que gracias chiquita. Que sigas muy bien. Y así sin más, se bajo y se fue… de abajo del colectivo me levanto la mano saludándome y era inevitable que no lo mirara con una sonrisa en mi cara.

Que loco, no?. Cuanta gente esta sola necesitando hablar o simplemente ser escuchados. El mundo en el que estamos viviendo es cada vez más individualista, nadie, o muy poca gente, está dispuesta a ayudar a los demás. Creo que hay muchas personas que están buscando oídos que estén dispuestos a escucharlos. Gente que salga un rato de su mundo para compartir tiempo con los demás, creo fielmente que eso también es un acto de solidaridad y amor.
En esta oportunidad me toco callarme para que este Abuelo pueda hacerme recordar la importancia de escuchar al otro, después de todo, si te pones a pensar, cuando hablamos no estamos aprendiendo nada, lo hacemos cuando escuchamos, cuando prestamos atención. A simple vista, podrás pensar que el escuchar a otros solo será beneficioso para el otro, que se descarga, se libera y te cuenta, pero créeme, que  vos mismo te vas a enriquecer con escuchar.
Nosotros, los seres humanos, somos la obra maestra de la creación de Dios. Como entender que de dos personas se cree una y no admirar la perfección en esa hermosa nueva vida... Dios, sabiamente,  nos hizo con dos manos, dos ojos, dos orejas y una boca, sí una boca. Entiendo que esto habrá sido para que ayudemos más, admiremos y miremos más, escuchemos más y hablemos menos.
Termino con esta partecita de un gran libro: Todo hombre sea pronto para oír, tardo para hablar.

12 de septiembre de 2011

Soñar no cuesta nada...

El otro día fui a merendar con amigos y entre los millones de temas de conversación que sacamos (uno con verdaderos amigos puede llegar a hablar de cada cosaaaa) hemos hablado de GANAR EL QUINI o  LA LOTERIA…
Nunca fallan esos temas, y es que todos tenemos sueños por cumplir, y sincerándonos, con unos cuantos miles de pesos en nuestros bolsillos quizás muchos de ellos se harían realidad, no?

¿Qué harías si te ganaras la lotería?
Sin duda mi respuesta inmediata sería: Viajaría. Me gustaría hacer un viaje como el de los Zapp, de Bs. As a Alaska, recorriendo cada partecita y disfrutando de paisajes, gente, costumbres, amaneceres y atardeceres… disfrutando de la buena compañía…. Volvería, disfrutaría de mi gente, mi familia amigos…los llenaría de regalos, mimos, besos y abrazos y para no cansarlos volvería a viajar, esta vez por Europa, Asia… visitar Egipto o China por ejemplo, pasar unos días en las Islas Maldivas con sus increíbles playas.
Si ganara la lotería trataría de ayudar en lo que mas pueda a que otros puedan vivir mejor.
La fantasía de dinero fácil dispara mi lista de anhelos sin limites... por ejemplo invitaría a comer a gente que admiro, de a uno claro esta, para poder disfrutar de buenas charlas… Invitaría a comer a Sole García (Grosa de otro mundo); a Soledad Pastorutti; a la esposa de Mario Benedetti para que me contara como era Mario, sus pensamientos y sus sueños. A la China Zorrilla. A Isabel Allende, me río y aprendo mucho con sus libros, creo que una cena sería muy interesante. Comería con un ex combatiente de Malvinas. Con Tony Meléndez, un ejemplo de lucha; hablando de lucha, obvio también me sentaría a comer con Lucha Aymar otra grande del Hockey…  Creo que hay muchas personas con las que me gustaría comer y tener una larga, linda e interesante conversación.
Me compraría 2 departamentos. Abriría una cuenta de ahorros. Compraría una motorhome con radio incluida para poder ir haciendo radio por la vida; más lentes para mi cámara de fotos, y muuchos novelas que sigan llenando mi biblioteca. Compraría más regalos para la gente que amo y… viajaría, ya dije eso? Jaja.. Iría a lugares nuevos, desconocidos y guardaría un poco de tiempo para volver a aquellos que me encantaron… aquellos que han dejado huella en mi vida. Recorrería nuevamente Argentina, ahora en la Motorhome. Volvería a Grecia, a Francia, a Italia… Usaría mi tiempo también para visitar esos lugares para los que no se necesita tener mucha plata ni ser millonario: una cabalgata por Tandil, Areco o Pinamar. Una travesía al cerro Uritorco. Una mateada bajo un frondoso árbol con vista a las vides de alguna bodega de San Juan o Mendoza. Un pancho Peter’s en plaza Devoto. Un truco con amigos con el paisaje de Cafayate (en el Norte) o Calafate (en el sur). Una bicicletada en Bariloche. Otro gran partido de hockey en Rosario y después una cervecita en la costanera. Ufff...... todo esto lo estoy escribiendo pensando rápido, dejando fluir y volar mi mente y mis dedos al recorrer el teclado en los pocos minutos que llevo escribiendo pero  hay tantas cosas que se me ocurren haría si ganara la  lotería…
Y vos, ¿que harías si te ganaras la lotería?

Mas allá de lo que harías o lo que no harías yo te recomiendo que no saques tu vista del blanco, que nunca te alejes de quienes te quieren... y sabé que hay “premios” que recibimos que son mucho mejor que ganar la lotería.. Disfruta del hoy, del ahora y nunca olvides decir Te quiero si así lo sentis…

10 de agosto de 2011

en tus zapatos!


Como algunos ya saben estoy estudiando fotografía. Ayer me puse a ver un par de fotos (era una tarea pendiente desde que empecé) en un libro que me prestaron de fotografías... La cosa es que pasando fotos vi una de una nena con unos zapatos muy muy grande y pensé, que loco no? Quien no se ha puesto los zapatos de mama cuando era chico!

Creo que no hay mujer que de niña no haya jugado con la ropa, los maquillajes y los zapatos de mama… confieso que no era algo que yo hiciera seguido, solo cuando a mi hermana se le ocurría jugar, pero que divertido solía ser estar tratando de hacer equilibrio arriba de esos zapatos tan altos, eso si que era realmente caminar en los zapatos de otro.

Que lastima que una vez que crecemos y nos ponemos mas grandes no conservamos ese lindo “juego” o “aventura” de caminar en otros zapatos, de caminar al menos unos pasos en el lugar de nuestros compañeros, eso que algunos pueden llamar empatía y que, lamentablemente, poco se ve.

En comunicación nos enseñan que la empatía es FUNDAMENTAL para comunicarnos entre los seres humanos. La empatía es la capacidad que tenemos para conectarnos y responder a las  necesidades del otro, compartir sus sentimientos e ideas. Normalmente cuando crecemos nos ponemos nuestros propios zapatos y nos olvidamos de ponernos en los zapatos del otro, es decir, de comprender al otro. Obvio que esto no es tan sencillo como escribirlo/decirlo: ponerse en los zapatos de otro, mirar con los ojos del otro o simplemente ocupar el lugar del otro.. no es tarea fácil pero sin duda alguna, todos, en algún momento, nos preguntamos alguna vez, ¿Porq no podes ponerte en mi lugar…? Lo preguntamos pero, ¿somos capaces de tomar el lugar del otro sin señalarlo por no ponerse en nuestro lugar?

Necesitamos que caminar en los zapatos de nuestro prójimo no sea caminar con una piedra en el zapato... Necesitamos cultivar la capacidad de entender, impulsar la voluntad de escuchar…

Ponerse en los zapatos de mama cuando uno es chico es divertido pero llega un momento en que esos zapatos ya no nos quedan y nos toca ponernos nuestros propios zapatos… Seguramente tendré que practicar y mejorar pero de algo estoy segura, intentaré no solo usar mis zapatos… si no también, seguir aprendiendo a caminar en los zapatos ajenos