Cuando llegue a Vigo a conocer a mi prima Fanny, lo primero que me dijo fue: “tenes que visitar Santiago de Compostela”, no dejaba de repetirme que no me podía ir sin conocer Santiago y menos este año que es año Jacobeo, asi que lo planeamos y así fue.
El 28 de abril, después de despedirme de la hermosa familia que me hospedo en su casa como si fuera la mia sin siquiera conocerme y solo teniendo la sospecha de que quizas seríamos parientes, salimos para Santiago.
Justo este año, 2010, es año jacobeo, por lo que la iglesia se encuentra abierta y se puede visitar de cerca donde se encuentran los restos del apóstol Santiago. 
Desde hace miles de años se realiza esta peregrinación hacia la plaza del Obradoiro, plaza principal del pueblo. Según me cuentan en este año jacobeo aproximadamente 200.000 personas recorrerán la ruta que los lleva hacia la iglesia... y de hecho mientras nos dirigíamos hacia allá, encontramos muchisimas personas haciendo el camino, con mochilas, palos que hacen de bastones, y muchos otros con capas simulando la tunica del apóstol.
Según cuenta la leyenda, por los años 40, los discípulos de Santiago robaron su cuerpo de Palestina, donde lo habían decapitado. Llevaron su cuerpo 19km hasta el lugar donde hoy se encuentra la catedral, y según dicen tambien están sus restos.
El camino puede realizarse a pie o con bicicleta... pero lo más común es que se realice a pie. Hay varias rutas, quizás la más tradicional y conocida es la que comienza en Francia, se tarda aproximadamente un mes en llegar saliendo desde allí, y realmente es una tradición que muchos hicieron, hacen o... como me han confesado varios, quieren hacer.
Ahí mismo, en Santiago, funciona una universidad por lo que suele haber muchos jóvenes y en muchos casos llegan alli desde sus pueblos para estudiar en esta reconocida Uni.
Me pareció una ciudad muy linda, antigua, con calles angostas y empedradas... las mas cercanas a la iglesia atestadas de gente, varios
negocios con gente intentando llevarse algún recuerdo. Turistas, turistas y mas turistas visitando la ciudad aprovechando el año Jacobeo, pero también están aquellos que llegan cansados, después de un largo viaje de peregrinación, pero con esa sonrisa de felicidad, que sólo da la satisfacción del objetivo conseguido. Una Ciudad con varias iglesias y con la mas grande y visitada, la ya nombrada Catedral de Santiago.
Una de las cosas que más llamó mi atención, y de las cuales Fanny me hablaba mucho, es del Botafumeiro que pesa cerca de 60 kilos… que significa algo así como esparcidor de humo en gallego. Su nombre es obviamente gallego y significa "echahumos" Es un gran incensario que se usaba para aromatizar y que cuelga desde el techo y que solo es usado en ocasiones especiales y cuando lo autoriza el arzobispado.
Desde hace miles de años se realiza esta peregrinación hacia la plaza del Obradoiro, plaza principal del pueblo. Según me cuentan en este año jacobeo aproximadamente 200.000 personas recorrerán la ruta que los lleva hacia la iglesia... y de hecho mientras nos dirigíamos hacia allá, encontramos muchisimas personas haciendo el camino, con mochilas, palos que hacen de bastones, y muchos otros con capas simulando la tunica del apóstol.
Según cuenta la leyenda, por los años 40, los discípulos de Santiago robaron su cuerpo de Palestina, donde lo habían decapitado. Llevaron su cuerpo 19km hasta el lugar donde hoy se encuentra la catedral, y según dicen tambien están sus restos.
El camino puede realizarse a pie o con bicicleta... pero lo más común es que se realice a pie. Hay varias rutas, quizás la más tradicional y conocida es la que comienza en Francia, se tarda aproximadamente un mes en llegar saliendo desde allí, y realmente es una tradición que muchos hicieron, hacen o... como me han confesado varios, quieren hacer.
Ahí mismo, en Santiago, funciona una universidad por lo que suele haber muchos jóvenes y en muchos casos llegan alli desde sus pueblos para estudiar en esta reconocida Uni.
Me pareció una ciudad muy linda, antigua, con calles angostas y empedradas... las mas cercanas a la iglesia atestadas de gente, varios
Una de las cosas que más llamó mi atención, y de las cuales Fanny me hablaba mucho, es del Botafumeiro que pesa cerca de 60 kilos… que significa algo así como esparcidor de humo en gallego. Su nombre es obviamente gallego y significa "echahumos" Es un gran incensario que se usaba para aromatizar y que cuelga desde el techo y que solo es usado en ocasiones especiales y cuando lo autoriza el arzobispado.






